La respuesta es generalmente no, a menos que su tardanza te haya causado un daño real y grave. Mucha gente se enoja cuando un doctor llega tarde o falta a una cita, es frustrante y una pérdida de tiempo. Sin embargo, en el estado de Nueva York, solo puedes demandar a un doctor por negligencia médica si su error, ausencia o retraso causó que tu salud empeorara seriamente.
¿Cuándo la tardanza o ausencia de un doctor se vuelve negligencia médica?
La tardanza o ausencia de un médico se convierte en un problema legal serio cuando resulta en un tratamiento retrasado o falta de diagnostico. Esto significa que el doctor no te dio la atención que necesitabas a tiempo, y por esa demora, tu condición empeoró.
Por ejemplo, si un paciente necesita una cirugía y el cirujano tarda una hora en llegar sin una razón válida, y el paciente sufre un daño cerebral permanente debido a esa espera, eso podría considerarse negligencia. El retraso fue la causa directa de la lesión.
¿Cuándo faltar no es mala praxis médica?
No es negligencia si el doctor llegó treinta minutos tarde a tu control anual y solo te hizo esperar. Tampoco es mala práctica médica si un especialista tuvo que cancelar tu cita porque tuvo que atender una emergencia en el hospital o si tuvo que reagendar por cuestiones personales.
En esos casos, aunque sea molesto, tu salud no se vio afectada por la tardanza, por lo que no tienes base para una demanda. La ley de mala praxis médica en Nueva York no castiga la mala gestión del tiempo, sino el daño que esa mala gestión causa.
¿Cuándo buscar asistencia legal?
Si crees que la tardanza de un médico te ha perjudicado seriamente, busca la ayuda de un abogado. Estos casos son muy complejos y tienes que demostrar dos cosas: que el doctor cometió un error o no cumplió con el estándar de cuidado aplicable y que eso causó directamente tu lesión o daño.
Un abogado en mala práctica médica puede investigar tu caso, obtener los registros médicos y usar expertos para explicarle a la corte por qué la tardanza fue más que una simple molestia. Si tienes dudas sobre si tu situación cumple con estos requisitos, consulta a un profesional.
