La Encefalopatía Isquémica Hipóxica (EHI, por sus siglas en inglés) es una de las lesiones de nacimiento más graves que puede sufrir un recién nacido. Se produce cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno ni flujo sanguíneo adecuado durante el trabajo de parto o el nacimiento. Cuando el equipo médico no monitorea adecuadamente las señales de sufrimiento fetal, las consecuencias para el bebé y su familia pueden ser permanentes.
El monitoreo fetal y los signos de advertencia
Durante el trabajo de parto, los obstetras y el personal de enfermería tienen el deber profesional y legal de evaluar continuamente la frecuencia cardíaca del bebé mediante monitores fetales electrónicos. Según el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, los signos que deben desencadenar una intervención inmediata incluyen:
- Caídas persistentes en la frecuencia cardíaca fetal después de las contracciones uterinas
- Ritmos cardíacos anómalamente altos o peligrosamente bajos
- Prolapso del cordón umbilical o compresión grave, eventos que interrumpen de inmediato el suministro de oxígeno al bebé
Cuando estos signos se presentan, el estándar de atención en Nueva York exige una intervención inmediata que puede incluir la preparación y ejecución de una cesárea de emergencia. La demora injustificada en actuar puede constituir negligencia médica.
Sus derechos bajo la ley de Nueva York
La EHI no siempre es un resultado inevitable. En muchos casos es una condición prevenible causada por la demora en ordenar una cesárea o por una mala gestión de las complicaciones del parto.
Las familias de bebés lesionados por negligencia médica tienen el derecho de interponer un reclamo para buscar compensación que cubra terapias de por vida, atención médica especializada y equipos de soporte. Para los menores de edad, la ley suspende el plazo de prescripción durante la minoría de edad, lo que otorga tiempo adicional para ejercer ese derecho.
Consulte con un abogado
Determinar si la EHI fue causada por negligencia médica requiere revisar las tiras del monitor fetal, los registros hospitalarios y la opinión de peritos médicos calificados. Si su bebé sufrió esta lesión durante el parto, un abogado de negligencia médica en Nueva York puede ayudarle a evaluar su caso y orientarle sobre los pasos a seguir.
